Minimal Atelier: La carpintería en manos de una maipucina

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Minimal Atelier es un proyecto, como tantos más, concebido en medio de la pandemia. Su gestora es Constanza Leiva Vicencio, arquitecta de profesión, y llevaba un par de meses dedicándose a la carpintería, haciendo uno que otro mueble para sus amigos o familiares mientras trabajaba armando maquetas de proyectos inmobiliarios.

La cuarentena en Maipú la terminó llevando a “tomarse”, como dice ella, el patio de su casa, crear un taller y dedicarse a tiempo completo a lo que inicialmente era su hobby. “Trataron de conseguirme pega de arquitecta y me di cuenta que no quería”, cuenta.

Hoy tiene 30 años, y desde que se tituló de arquitecta el 2019 de la Universidad de Chile supo que aquel trabajo de oficina no era para ella. Recuerda una etapa dura en la educación superior, «de poco dormir».

“Subía a la micro ponía mi maqueta arriba de la parte del motor y dormía una hora hasta que el piloto automático me despertaba para ir a la universidad”, relata en esa línea quien vivió toda su vida en Avenida San Martín, al poniente de Maipú.

También cuenta que pesar de sus hermoso trabajos actuales (los que se pueden ver en su cuenta de Instagram @minimal_atelier_cl) en la universidad  “no había que ser cerebrito sino tener creatividad, y eso yo no lo tenía”, y varias veces sus profesores rompieron sus maquetas en las evaluaciones para corregirlas, no le gustaba la parte del diseño. Hoy se ríe contando que no sabe cómo terminó en ese mismo lugar.

Ahora se encuentra en proceso de mudanza, ya que con el ruido más de algún vecino reclamó, además del polvo que llegaba dentro de su casa y hacía enojar a su mamá. Una de sus amigas le ofreció compartir una casa en el centro de Maipú con espacio suficiente en el patio para tener todas sus herramientas y poder hacer un taller con madera recuperada y con aislamiento de sonido.

A tres años de salir de su carrera, Constanza dice que sigue aprendiendo de la carpintería, e incluso le cuesta llamarse a ella misma carpintera.

En dos años, ha concretado al rededor de 30 proyectos, diseña muebles a pedido y trabaja casi siempre con madera reciclada, ha recibido muebles de vecinos y ha rescatado madera de construcciones, le gusta el desafío que se presenta al tener cierta cantidad de material para hacer sus proyectos y el resultado es un trabajo artístico y profesional digno de una carpintera.

Por su puesto, ha tenido que lidiar con el prejuicio de la gente que compara su trabajo con muebles del retail y que si bien todos sus clientes entienden la diferencia en el precio, ha escuchado comentarios sobre que su trabajo es muy caro pero en realidad la calidad y la durabilidad, además del arte y la mano de obra, son los reales estándares a medir a la hora de adquirir un mueble.

Asimismo, se agrega el hecho de ser una mujer en esta área de la carpintería. «Gente que me habla por Instagram y me dice altiro amigo, asumen altiro que soy un hombre», expone, aunque admite que no es algo que derechamente le moleste.

En la primera publicación de su Instagram puso su nombre, pero al considerar que el estereotipo del carpintero es masculino, optó por no explicitar de inmediato su género. «Después les doy mi WhatsApp y les digo que me llamo Coni», explica, valorando que en cuarentena vio crecer hartos proyectos de mujeres trabajadoras de la construcción, por lo que «se demuestra que la mujer puede hacer la misma pega, como la carpintería».

Conoce todo el trabajo de carpintería maipucina de Minimal Atelier en @minimal_atelier_cl

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