La infección por Salmonella (salmonelosis) es una enfermedad bacteriana común que afecta el tubo intestinal. La forma más frecuente de infección en los humanos es a través de agua o alimentos contaminados.
A principios de mayo, una familia de la Villa Cuatro Álamos de Maipú vivió una traumática experiencia con esta bacteria. Lo que debía ser una jornada de celebración por el «Día del Trabajador», se transformó en una pesadilla que le costó la vida a una persona.

Caso de Salmonella en Maipú
El primer viernes del mes, esta familia maipucina realizó un asado en su domicilio. Según reconocen, para este día era común celebrarlo con una reunión de este estilo. «Siempre hacíamos mayonesa casera», cuentan. Lamentablemente, en esta ocasión la salsa provocó una infección en los maipucinos.
«A mi marido le tocó la peor parte, falleciendo la madrugada del día 4 de Mayo», cuentan los residentes de la Villa Cuatro Álamos.
Toda la familia comenzó a sufrir los síntomas de la Salmonella, que los especialistas los asocian comúnmente a diarrea, fiebre, dolor abdominal, vómitos y deshidratación. En la mayoría de las personas el cuadro es autolimitado, es decir, suele resolverse sin complicaciones. Sin embargo, en adultos mayores, niños menores de 5 años, embarazadas o personas inmunocomprometidas puede evolucionar de manera grave e incluso generar complicaciones sistémicas potencialmente fatales.
Un detalle no menos importante, es que los miembros de la familia no sabrían el origen hasta el 6 de mayo, dos días después del fallecimiento del hombre, ya que ahí obtuvieron el diagnóstico.
«Llegó plan cuadrante, Bomberos, Carabineros, lamentablemente no pudieron hacer nada por él», cuenta la esposa.

La visión profesional
Producto del trágico desenlace de este caso en Maipú, la doctora Angélica Reyes-Jara, del Laboratorio de Microbiología y Probióticos del Instituto de Nutrición y Tecnología de los Alimentos de la Universidad de Chile (INTA) accedió a explicar los principales riesgos de esta bacteria.
«El consumo de huevo crudo o preparaciones elaboradas con huevo sin cocción, como la mayonesa casera, merengue o algunas salsas, implica un riesgo importante de infección por Salmonella. Esta bacteria puede estar presente tanto en la cáscara y en algunos casos, al interior del huevo», explica.
La especialista señala que cuando los alimentos no reciben un tratamiento térmico adecuado la bacteria puede llegar a sobrevivir y multiplicarse, especialmente en casos como el de la familia de Cuatro Álamos donde la mayonesa estuvo expuesta a temperatura ambiente por varias horas.
«La contaminación cruzada durante la manipulación también puede favorecer que la bacteria alcance otros alimentos o utensilios», añade Reyes-Jara.
Si bien la Salmonella suele asociarse principalmente al consumo de huevos, carne de ave cruda o mal cocinada u otros alimentos de origen animal, la experta detalla que también se han descrito brotes vinculados a otros productos, incluyendo chocolate, mantequilla de maní, frutas, vegetales frescos e incluso alimentos procesados contaminados durante su elaboración.
En el caso de frutas y hortalizas, la contaminación puede ocurrir durante la producción, por ejemplo, por el uso de aguas contaminadas para riego o lavado, además de una manipulación inadecuada durante la cadena de producción y comercialización.
«Esto demuestra que Salmonella puede sobrevivir en distintas matrices alimentarias y que las medidas de higiene y control deben aplicarse a lo largo de toda la cadena de producción y manipulación de alimentos», señala la doctora.

Recomendaciones para prevenir la infección por Salmonella
Hay recomendaciones específicas que ayudan a prevenir correctamente esta bacteria. La buena refrigeración de alimentos, buena cocción de comidas que puedan ser más propensas a portar Salmonella y el correcto almacenamiento de la comida sería lo primordial para evitar verse afectado.
«Las principales recomendaciones son cocinar completamente los alimentos, evitar consumir productos crudos de origen animal, separar alimentos crudos de los ya cocidos, lavar adecuadamente superficies y utensilios, mantener refrigeración adecuada y respetar las medidas básicas de higiene durante la preparación de alimentos«, explica Reyes-Jara.
Junto a lo anterior, la profesional llama a evitar el consumo de huevo crudo o poco cocido y preferir mayonesas industriales o preparaciones elaboradas con huevo pasteurizado, mantener las preparaciones refrigeradas, no dejarlas por tiempos prolongados a temperatura ambiente y consumirlas lo antes posible.
«A esto se suma la importancia de una adecuada higiene durante la manipulación: lavado de manos, limpieza de utensilios y superficies, y evitar la contaminación cruzada entre alimentos crudos y alimentos listos para el consumo. Muchas veces, pequeños descuidos en la manipulación o conservación de los alimentos pueden favorecer la multiplicación de Salmonella y aumentar significativamente el riesgo de enfermedad«, ejemplifica.
«Un aspecto importante que muchas veces se desconoce es el almacenamiento de los huevos en el hogar. Aunque en algunos comercios los huevos se venden sin refrigeración, una vez comprados se recomienda mantenerlos refrigerados en casa, idealmente en un recipiente independiente y limpio, separado de otros alimentos listos para el consumo. Esto ayuda a disminuir cambios bruscos de temperatura y reduce el riesgo de contaminación cruzada dentro del refrigerador», agrega.
Ante lo sucedido, la familia de Cuatro Álamos protagonista de esta traumática experiencia busca generar conciencia en los vecinos de la comuna. «Sería muy importante que los vecinos supieran lo delicado y grave que es la Salmonella y por favor evitar la mayonesa casera», detallaron en su denuncia.
«Hay mucha Salmonella, para nosotros ha sido fatal y doloroso y aún continuamos con cuidados, hacer conciencia entre las personas que un simple asado en casa puede terminar mal», concluyen.









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