Alcaldesa pierde el juicio ante la Unión Vecinal Nº2 de Maipú: una lección de dignidad

Isabel Fuentes nos recibe en la Unión Comunal Nº2 de Maipú. La acompaña su marido, Fernando Carrasco. Es la primera vez que nos presentamos.

Ambos están preocupados y molestos. No es para menos, les quedan menos de 24 horas para ser desalojados de la Unión Comuna Nº2, ubicada en Maipú 068.

Isabel y Fernando son militantes de Renovación Nacional, pero sobre todo son históricos dirigentes de esta unión comunal que agrupa a una veintena de Juntas de Vecinos.

Conocieron a Cathy Barriga y Joaquín Lavín León, cuando él se presentó en la Unión Comunal Nº2 con la intención de ser candidato a alcalde el año 2012.

Eran tiempos de amistad cívica al interior de Chile Vamos en Maipú, y habían ganas de recuperar la municipalidad que hace dos periodos estaba en manos de la Concertación.

Y lo lograron.

El año 2016, y gracias a una dispersión de votos entre Christian Vittori y Freddy Campusano, Cathy Carolina Barriga Guerra sale electa alcaldesa de Maipú con el 36.1 % de los votos.

Todo parecía ir viento en popa. Sin embargo, después de la tarde del día 7 de agosto de 2017 nada fue igual.
Esa tarde los dirigentes experimentaron en carne propia el carácter de la primera autoridad comunal. ¿La razón? La visita de Christian Vittori a la sede comunal para el día del dirigente.

Un episodio que retrata a cuerpo completo la compleja relación que la alcaldesa Cathy Barriga mantiene con los dirigentes sociales, y cuyos detalles desclasificamos en exclusiva para La Voz.

La visita ilustre

El día que todo se fue al carajo, Isabel y Fernando eran los anfitriones de la celebración del día del dirigente.
Como cada año, dirigentes de distintos lugares se reúnen en la Placa Conmemorativa al Dirigente Social ubicada en los patios de la Municipalidad de Maipú.

Luego del acto se dirigieron a la Unión Comunal Nº2, ubicada a unas cuadras de la municipalidad, donde había un cocktail para compartir amenamente.

Distintas personas llegaron a la sede para saludar a los dirigentes, entre los que estaban algunos concejales, integrantes de consejos consultivos, dirigentes y un invitado especial: Christian Vittori, exalcalde de Maipú.
La visita se dio como respuesta a una invitación transversal a todo el espectro político.
Sin embargo, esta explicación no fue suficiente.

La furia de Barriga

El destino quiso que ese día coincidieran a la misma hora y en el mismo lugar Christian Vittori, Carlos Richter y el concejal comunista Ariel Ramos: todos dos años más jóvenes, dos años menos prudentes.
La alcaldesa está en su oficina cuando se entera a través de Facebook que Christian Vittori estaba compartiendo amenamente con los vecinos en la sede.

Tanta fue su molestia que inmediatamente tomó el auto municipal y se dirigió a la sede. Para entonces, Christian Vittori ya se había retirado.

Isabel intenta rememorar ese día.

Dice que todo fue tan rápido que no les dio ni siquiera tiempo para grabar lo que pasó.
Recuerda que vieron entrar a la alcaldesa y detrás de ella, intentando atajarla una escolta compuesta por Eugenio Aguiló (ex Director DIDECO), Felipe Contreras (ex Jurídico) y Luis Japaz. Todos funcionarios de alto rango y confianza de la alcaldesa.

De la escolta no queda ninguno, pues todos renunciaron. El último de ellos, Luis Japaz, debido a diferencias irreconciliables con la alcaldesa y su relación con ex funcionarios de la Municipalidad de Renca en el complot de los audios para apedrear jardines infantiles.

Isabel tardó en darse cuenta de la situación. De hecho, se acercó a recibir a la alcaldesa, disculpándose por la falta de comida que había a esa hora: “Alcaldesa, casi se nos queda abajo de la mesa”, dijo ingenuamente.
Pero la alcaldesa no tuvo tiempo para los protocolos y disparó sin filtro.
“Ustedes son unos desleales”, dijo dirigiéndose a los dirigentes ahí presentes.
Nos retó como si fuéramos niños. Luego de eso, reaccioné e intenté pararla, pidiéndole que conversáramos pero se fue”, comenta Isabel.

Entrevistada por La Voz, la alcaldesa dio algunas claves sobre el origen de su molestia en aquella época: “La sede de la unión comunal número 2 es un recinto arrendado por el municipio que encabezo y, en ese sentido, me parece una falta de respeto que se use para ingerir alcohol”.
Sobre esto, Fernando Carrasco comenta: “era un vino de honor en el contexto de una celebración habitual como había sido cada año”.

Un castigo ejemplar

Sea por la presencia de Christian Vittori o el vino de honor, 10 días después del “episodio” se les comunica que la Unión Comunal de Juntas de Vecinos Nº2 sería trasladada a otro lugar.

La sorpresa fue mayúscula.

Luego les llegó una carta, señalando que la municipalidad dejaría de pagar la sede. Una de las razones que les dan es que la casa que arrendaban era muy cara.

Un argumento que les costó entender, en especial al comparar otros inmuebles de uso municipal en el sector, como la desconocida Oficina de Turismo, ubicada en General Ordóñez N° 1.

Sin embargo, decidieron seguir los canales regulares y responder formalmente la carta.
Juntaron información, explicaron la situación, juntaron más de mil firmas de apoyo. Se escribió una extensa respuesta y se envió a alcaldía.

Nunca llegó respuesta.

Luego de esto, pasaron varios meses donde los dirigentes buscan insistentemente entrevistarse con la alcaldesa sin éxito. Incluso se hicieron presentes en el Concejo Municipal de los días jueves para pedir explicaciones.
Pero de nada les sirvió para aplacar el enojo de la alcaldesa.

En aquella ocasión La Voz intentó contactarse con Fernando Carrasco e Isabel Fuentes, pero éstos no atendieron nuestras llamadas.

Dos años después, con Isabel y Fernando sin sede, y La Voz con nuevo editor, los tiempos parecen casi opuestos.

Una sede al servicio de la comunidad

La Unión Comunal Nº2 nace el 3 de diciembre de 1991.

Inicialmente estaba en las dependencias de la Municipalidad de Maipú para luego ser reubicada en Maipú 068.
Desde un comienzo, se intentó ubicar las uniones comunales en sectores céntricos de Maipú para facilitar que vecinos llegaran fácilmente de distintos punto.

La Unión Comunal Nº2 agrupa a una veintena de Juntas de Vecinos de lugares tan diversos como los barrios de La Farfana, Errázuriz, 4 Álamos, entre otros.

A la sede acuden diariamente vecinos a imprimir documentos, pedir asesoría para postular a fondos o simplemente usar el baño tras un trámite en la muni.

Allí se realizaban también distintos talleres, actividades y hasta un eco-huerto.
Justamente, nos encontramos en la sede con encargado del eco-huerto. El profesor de francés y medioambientalista Carlos Contreras, quien está sacando últimas lombrices del huerto para llevárselas.
No queremos dejarle nada a estos desgraciados, ni las lombrices”, comenta al paso el profe

Fernando Carrasco defiende la actual ubicación de la sede: “siempre fue un lugar donde los dirigentes sabían que podían pasar a sacar una fotocopia o tomarse un café de vuelta de algún trámite, usar internet, saludar, hacer un llamado”.

Los Okupas de Maipú 068

Luego que fueran notificados del traslado, comenzó una batalla legal para mantener la sede que los llevó a enfrentarse con la municipalidad en tribunales.
Con fecha 20 de diciembre de 2017 el encargado jurídico de la Municipalidad de Maipú, Carlos Fairlie, demanda a la Unión Comunal de JJVV Nº2.

Para esto, el abogado de la municipalidad actúa en representación de Félix Núñez, dueño de la casa, argumentando que Isabel Fuentes, su presidenta, no tiene “derecho real alguno inscrito a su favor permaneciendo sólo en virtud de la mera tolerancia de mi representado y sin contrato previo existente que la faculte para ello

Es decir, a los ojos de la municipalidad, la presidenta de la sede comunal era una okupa.

Las vueltas de la vida quiso que fueran defendidos por la abogada de Derechos Humanos, María Alejandra Arriaza.

En medio del juicio, llegó una nueva notificación visada por el jurídico de entonces, Carlos Fairlie, donde se les informaba que estaban usando la sede sin ninguna legalidad y que debían irse.

La notificación venía acompañada de una citación al tribunal para presentarse pues según se indicaba el dueño de la casa estaba pidiendo la casa ante el no pago de arriendo (que había cesado la municipalidad).

Si bien don Félix fue representado por la municipalidad, Isabel sostiene que fue engañado.

La relación entre los dirigentes y el dueño era tan buena que este último accede a firmar una declaración jurada, donde señala que la casa estaba siendo “legalmente ocupada” por los dirigentes. El documento fue presentado como testimonio en el juicio por la abogada María Alejandra Arriaza.

Durante ese periodo, acude a la sede un personaje que se repite en distintos flancos noticiosos: Francisco Parra, coordinador de Organizaciones Comunales, también relacionado con la designación de los puestos comerciales en el centro de Maipú.

Parra es el encargado de ir en distintas ocasiones a la sede para informar que deben irse. En una de esas visitas trae una carta sin membrete que les da un ultimátum: deben irse antes del 18 de abril de este año. El tiempo se iba acabando.

Pero justo cuando todo parecía llegar al límite, llega una buena noticia. Luego de dos años de trámite, la municipalidad pierde el juicio. El tribunal rechaza la demanda en todas sus partes.

Es un total fracaso para la alcaldía de Cathy Barriga.

A pesar del fallo a favor, la municipalidad no tiene obligación de mantenerlos en esa sede. Además, la la municipalidad decide dejar de pagar el arriendo, perjudicando seriamente al dueño de la misma, y (en la práctica) traspasándole la responsabilidad de echar a los dirigentes.

Una medida de hostigamiento a estas alturas incomprensible.

Justamente, debido a esta “arbitrariedad”, los dirigentes deciden presentar un recurso de protección con fecha 10 de abril de 2019, el cual fue declarado admisible y está en tribunales para veredicto (26061 – 2019).

El recurso invoca el artículo 20 de la Constitución Política de Chile: la privación arbitraria de un derecho o garantía.

Mientras conversamos, Fernando nos muestra el lugar dónde los piensan mandar: Los Crisantemos 164, barrio La Farfana.

Probablemente uno de los barrios con más difícil acceso y a unos 30 minutos en locomoción desde el centro. Luego de varios meses de lucha, un juicio ganado y un recurso de amparo en tramitación, Isabel y Fernando ceden.
“No quisimos seguir perjudicando al dueño”, señalan.

Tras 28 años de funcionamiento en pleno centro de la comuna, la unión comunal es enviada al gulag por su mal comportamiento.

Le preguntamos a Isabel qué opinión tiene de la alcaldesa luego de todo lo que ha pasado, considerando que son parte del mismo conglomerado político.

Isabel piensa unos segundos. A pesar de esta dura batalla, se ve una persona mesurada: “Al final uno se da cuenta de cómo esta gente actúa. Su único interés es conseguir lo que quieren. No tienen interés en trabajar a ningún dirigente ni tener una relación con ellos”.

Una lección de dignidad

Al día siguiente de esta entrevista, caminábamos por calle Maipú camino hacia la Municipalidad cuando nos llevamos una grata sorpresa.

10 metros más allá de la ex sede comunal vemos un cartel donde dice: Unidad Comunal Nº2.
Sin previo aviso, Isabel y Fernando arrendaron una nueva sede a tres casas de la antigua en base a un un trabajo de pura autogestión. Dicen que es una sucursal de la sede que les asignaron al otro lado de Maipú, en La Farfana.

Nos reciben con una sonrisa y sorpresa. Nos enteramos casualmente de la noticia antes de que fuera oficial.
La dirección la nueva sede es Maipú 036, donde Isabel y Fernando siguen atendiendo a los vecinos como de costumbre.

Su postura es clara: “nos vamos a quedar aquí esperando que llegue el siguiente alcalde”.

No son los únicos que esperan.

DOCUMENTOS ADJUNTOS:
Demanda Civil 28 civil ROL 36696/2017
CIVIL sentencia recurso de protección