Las claves para entender el conflicto entre Rusia y Ucrania

El conflicto entre Rusia y Ucrania va en escalada. El presidente de Rusia, Vladimir Putin, ha reconocido la independencia de Donetsk y Lugansk, dos localidades de Ucrania que son favorables al gobierno Ruso. Por este motivo, las tropas rusas se han movido hasta allá para resguardar sus intereses.

Como consecuencia, Ucrania ha acusado una violación a su soberanía por parte del gobierno de Putin. El gobierno ucraniano, liderado por Volodymyr Zelensky, cuenta con el apoyo de la OTAN, una organización político militar liderada por Estados Unidos y la Unión Europea, creada durante la Guerra Fría. Estos países quieren evitar un conflicto armado, aunque anunciaron sanciones económicas en contra de Rusia.

En la misma línea se plantó el presidente Sebastián Piñera, quien acusó a Rusia de «violar la soberanía e integridad territorial de Ucrania».

Además, el alto representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, Josep Borrell, anunció que la sanción que recibirá Rusia será «el paquete de medidas más duro jamás aprobado por la Unión Europea», de acuerdo con una publicación de T13

Sin embargo, en las últimas horas, Rusia ha decidido invadir Ucrania. El gobierno de Zelensky ha revelado lanzamientos de misiles sobre Kiev, su capital, y otras tantas localidades, dejando un saldo de al menos 40 militares ucranianos y una docena de civiles muertos. Los medios de comunicación han reportado más de 200 ataques contra Ucrania durante esta jornada. Además, han informado sobre carros militares rusos entrando en Ucrania.

Cerca de las ocho de la mañana, el medio CnnChile publicó un video de un mapa con las bombas que hasta esa hora había recibido el país.

¿Cómo empezó el conflicto en Ucrania?

Ucrania es un país situado al este de Europa. Durante décadas, formó parte de la Unión Soviética, hasta su disolución en los noventas, momento en el que Ucrania comenzó un acercamiento a la Unión Europea y a países como Estados Unidos.

Estas conexiones fueron mal vistas por el gobierno de Putin, lo que produjo una escalada de tensiones y conflictos, como la invasión Rusa a la península de Crimea el año 2014. Hoy, políticamente, ese territorio está en disputa entre Rusia y Ucrania.

Rusia se opone a las relaciones entre Ucrania y la OTAN

Como se dijo más arriba, la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) es una alianza político militar creada durante la Guerra Fría que integra a 30 países de Europa y Norteamérica. Si bien Ucrania no forma parte de la OTAN, tiene una posición estratégica, pues el territorio donde se emplaza supone una frontera entre Rusia y la Unión Europea. Por este motivo, para la OTAN es importante mantener a Ucrania como un aliado.

En el otro sentido, tener a la OTAN en Ucrania supone una amenaza para la seguridad de Rusia. Como es de esperar, el gobierno de Putin considera que Ucrania es parte de su «esfera de influencia», por lo que no quiere que forme parte de la OTAN. Aquello podría significar contingente militar rival en sus fronteras.

Ucrania polarizada

En general, la población ucraniana ha superado su pasado como país integrante de la URSS y se siente más identificada con su propio país y con las políticas culturales de occidente. Pero en el este de Ucrania, la mayoría de la población tiene origen ruso y son pro Putin. Esto ha generado un ambiente de polarización dentro de Ucrania.

Las protestas ocurridas en Ucrania entre el 2013 y el 2014 consiguieron que el presidente de entonces, Víktor Yanukóvich, aliado de Putin, fuera sustituido por un gobierno de corte occidentalista. Pero en las regiones de Donetsk y Lugansk, fronterizas con Rusia, este cambio fue visto con malos ojos.

Las autoridades de estas localidades se aliaron en contra del gobierno central de Kiev, capital de Ucrania. Al tiempo, crearon la República Popular de Donetsk y la República Popular de Lugansk, dos Estados autoproclamados que reciben apoyo militar y económico desde Rusia. La propia población de esta zona de Ucrania ha formado milicias para combatir al ejército de Ucrania.

El reconocimiento de los Estados independientes por parte de Rusia implica la pérdida de soberanía de Ucrania sobre el este de su territorio. Además, permite que Rusia envíe una «misión de paz» para tratar de mediar el conflicto entre el gobierno central y las regiones independentistas. Esto podría favorecer una estrategia para que Rusia envíe tropas a Ucrania y luego invadir el territorio, de acuerdo con lo que ha expresado la comunidad internacional.

La separación de estas regiones de Ucrania ha generado que las poblaciones de Donetsk y Lugansk hayan vivido en guerra durante los últimos ocho años. Las estimaciones calculan que han muerto más de 14 mil personas desde entonces. También ha generado el desplazamiento interno de más de un millón de personas. Por supuesto, esta situación ha repercutido en la economía de la zona, generando escasez de alimentos y productos básicos.

¿Es posible una guerra?

Un artículo del New York Times titulado «Crisis en Ucrania: la amenaza de una nueva Guerra Fría» planteó la idea, apoyado en comunicados oficiales de los gobiernos en disputa y según lo que plantean analistas, se avecina un escenario en que pareciera cernirse una cierta amenaza de guerra terrestre.

Ayer, el medio británico mirror.co.uk publicó un mapa que circulaba por redes sociales en que se aprecia el impacto que tendría una bomba nuclear dirigida a Londres desde Rusia. Sin duda, las incertidumbres en la comunidad internacional respecto de la probabilidad de que se desate una guerra están latentes.

El periodista y analista internacional, Raúl Shor, dijo a Radioanálisis que lo de los bombardeos «es una transgresión muy importante, se han cruzado fronteras. Pero lo que no sabemos hasta este momento es si esto realmente calza con la definición internacional de guerra. Se ha cumplido un elemento central de todo conflicto bélico que nos permite hablar de guerra, propiamente tal y no de un hecho que es fronterizo o no de una intervención puntual como lo está planteando Moscú”.

Sanciones económicas contra Rusia

La Unión Europea y Estados Unidos anunciaron una serie de sanciones económicas en contra de Rusia como una medida para presionar a Putin a no invadir Ucrania. Estas medidas sancionatorias deben ser cumplidas por bancos e instituciones financieras, que tienen prohibido prestar dinero a organismos o empresas rusas.

Estas medidas afectan directamente al bolsillo del Kremlin. Pero también afectan a occidente, pues la prohibición de comprar materiales a Rusia provocó un aumento en el precio del petróleo, dado que Rusia es uno de los principales productores. A su vez, esto encarece los medios de transportes y, consecuentemente, los productos de consumo.

A este respecto, Shor dijo a diarioUchile que «cuando se llega a una situación crítica como la que estamos observando, en que hay un uso masivo de la fuerza, las sanciones económicas pasan a tener un rol secundario. La fuerza solamente puede ser confrontada por la fuerza. Si Putin, que sabía exactamente, que le habían explicado y se lo habían manifestado en una cantidad de reuniones y conversaciones con distintos mandatarios que le esperaban las penas del infierno desde el punto de vista de las sanciones económicas, si eso no lo disuadió, menos ahora que ha iniciado una operación militar”.

Sobre cómo podría afectar a Chile este conflicto, el analista se limitó a decir que hay que observar los movimientos militares rusos y cómo va a reaccionar Estados Unidos y la OTAN en las naciones fronterizas donde tienen presencia, como en Lituana, Letonia y Estonia.

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