Retroexcavadoras, campamentos y migrantes a la calle: la gente lo pide, los alcaldes lo hacen

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La crisis de migrantes ha hecho que alcaldes de izquierda tomen medidas identificadas con la derecha

Hasta hace no mucho aquellas y aquellos que creemos que migrar es un derecho humano, echábamos manos a las estadísticas para defender a los migrantes de los -por esos años- escasos ataques que recibían en redes sociales.

Decíamos, por ejemplo, que las estadísticas decían que los migrantes que llegaban tenían -en promedio- mayor nivel educativo que los chilenos y que su incidencia en crímenes y robos era residual. En términos simples: eran más educados que nosotros y robaban y mataban menos que los chilenos.

Y era cierto. Blanco et al (2019) estudiaron la participación de extranjeros en delitos en Chile desde el 2006 al 2017 y arribaron a la conclusión que la creencia que la inmigración aumenta los índices de criminalidad era un mito.

Sin embargo los fenómenos migratorios no son estáticos. Los flujos aumentan, disminuyen y cambian según las leyes migratorias que cada país apruebe. También se detienen cuando las condiciones políticas y económicas mejoran en sus países de origen.

Entre 2013 a 2017 se registraron 16.650 ingresos irregulares notificados por la PDI. El 2021 la cifra era de 56.586 y en 2022 descendía hasta los 53.875.

Ese boom de migrantes irregulares trajo consigo la instalación en Chile de bandas delictuales, como El Tren de Aragua, que trajeron un tipo de delincuencia distinta. Secuestros, extorsión y tráfico de personas, comenzaron a aparecer en los noticiarios de manera regular.

No es de extrañar entonces, que la percepción de la ciudadanía ante el tema de los migrantes, comenzara a virar hacía posiciones extremas.

Lo que antes se decía en grupos de confianza, ahora se publica en los medios masivos. Pablo Herrera, otrora reconocido cantante, salió a la palestra tras pedir que a los haitianos «le corran bala» y que se «los piteen a todos». La frase, que en cualquier país sano debería habernos hecho prender las alertas del racismo y la xenofobia, encontró amplios apoyos.

Y es que el problema es que cuando los medios amplifican este tipo de mensajes, abren la puerta para que se hagan aún más grandes. El pollo Fuentes se sumó a Herrera y Willy Sabor pidió la llegada de un Bukele a Chile.

Corriendo el riesgo valiente de no hablar para la galería, el poeta y roquero, Mauricio Redolés reconoció no estar de acuerdo con Herrera. Y separó la paja del trigo: «No estoy de acuerdo con él. La migración es una bendición para Chile. El castigo son los delincuentes», dijo.

Otro que se sumó al coro de las personas sensatas fue Chinoy. El músico de San Antonio se mostró en contra de los dichos de Herrera.

Y llegamos a Maipú: Donde la migración sube y la humanidad baja

El fenómeno de la ola migratoria ha tenido su expresión más visible en los múltiples campamentos que han proliferado en distintas partes del país. En Maipú hay varios y por años distintas personas de la comuna, han ingresado a ellos para hacer trabajo social.

Dentro de los campamentos viven cientos de familias migrantes. Muchas de ellas tienen a sus hijos e hijas en las escuelas públicas y trabajan, desde la informalidad, para tratar de mejorar sus condiciones.

Bastan un par de casos de alta connotación, como el que encontraran el cuerpo de un exMilitar venezolano en uno de ellos, para que la sensación que ahí todos son sicarios o delincuentes, comience a correr como reguero de pólvora.

En La Voz de Maipú hemos buscado visibilizar iniciativas que trabajan en los campamentos intentando cambiar realidades. Como es el caso del Proyecto Amar Migrar. En cada publicación que hemos hecho, hemos tenido que moderar los comentarios. Estamos hablando de niños migrantes y el odio en las redes sociales preocupa. Y duele.

Pero lo más triste quizás es ver cómo la izquierda ha ido bajando sus banderas y quedándose sin propuestas. Hoy día el derribar una construcción precaria es promovida por municipios con alcaldes de izquierda como un tremendo éxito.

Con música metalera de fondo, Maipú (Alcalde RD), Santiago (Alcaldesa PC), Estación Central (Independiente Pro Frente Amplio) presentan como tremendos éxitos en el combate a la delincuencia, la destrucción de una vivienda, o la sacada de carros de comida rápida.

@tomasvodanovic

Seguimos recuperando espacios en Maipú

♬ sonido original – Tomás Vodanovic Alcalde Maipú
@muniecentral

Un nuevo operativo de fiscalización a comercio irregular fue el que realizamos en las calles María Rozas Velásquez, Ecuador y Amengual, donde logramos sacar 25 carros de circulación, que serán triturados y eliminados por completo. ❌? Esta acción se logró junto a equipos municipales de Inspección y Aseo, además, de contar con el respaldo de @carabchile y @pdi_chile . ???‍♂️ Este es un trabajo que estamos realizando junto a vecinos y vecinas del sector norte, que están cansados del olor a fritura, del ruido, de ver cómo sus calles se ven deterioradas por el aceite caliente y sobre todo cómo afecta su calidad de vida este comercio no regulado.

♬ sonido original – Municipio de Estación Central
@muni_stgo ? Durante la tarde de ayer, nuestros equipos de Seguridad Municipal en conjunto con Carabineros, la Seremi de Salud y funcionarios de Metro realizaron un operativo de retiro y despeje de comercio informal en los alrededores de la calle San Isidro (en las afueras de la estación Santa Lucía). ?? En el procedimiento se realizó el retiro de estructuras y productos de comercio informal. Los cuales fueron despejados del sitio gracias a la acción coordinada entre instituciones. ? ¡Seguiremos trabajando en conjunto para recuperar los espacios públicos de nuestra comuna! #fyp #santiago #chile #seguridad #municipalidaddesantiago #operativo #despeje #comercioinformal ♬ Thunderstruck – AC/DC

Y está bien que se ordene el comercio y se busquen soluciones para los campamentos. Sin embargo, la forma de mostrar los allanamientos y el escuchar de manera constante a los alcaldes y alcaldesas pedir retroexcavadoras, nos da, a un puñado de humanistas -tal vez trasnochados- un dejo de vergüenza ajena.

Y es que creemos entender que el problema de la delincuencia no nace en esos campamentos, sino más bien, en ellos encuentra una forma de expresión. Porque entendemos que la peligrosidad de un Luis Hermosilla, es mucho más corrosiva para el sistema, que una haitiana vendiendo papas fritas.

Pero tal vez lo que más incomoda es no escucharlos buscar por un lado encontrar soluciones para las personas migrantes, mientras por el otro, buscan cómo erradicar las tomas.

Cuando el Frente Amplio iba a los campamentos de migrantes

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Niño migrante en Maipú – Foto por Nicolás Aravena

El Frente Amplio en Maipú por años tuvo militantes que fueron a los campamentos. Conocieron las historias, las familias y las problemáticas a las que se enfrentaban. Porque hoy, en medio del odio infinito que impulsan los mismos de siempre contra los inmigrantes, nadie alza la voz para pedir menos electoralismo y más amor por las convicciones.

Hoy, en tiempos convulsos, nadie recuerda -por ejemplo- que en el terreno que los haitianos armaron su campamento, fueron chilenos inescrupulosos que, sin ser dueños del paño, les cobraron por años precios de usura.

Y por ello duele que los alcaldes -a ratos olviden- que liderar no es unirse al coro de las mayorías, más aún cuando éstas cada vez abrazan con más fuerza ideas extremas. Liderar es poner sentido común y no comprarse el relato que la derecha ha impulsado para su conveniencia.

Y no se trata de ser ciegos y creer que cerrando los ojos, el problema deja de existir. No se trata de no intervenir los campamentos y detener y deportar a aquellas y aquellos que tienen antecedentes delictuales en sus países de origen.

Se trata de algo mucho más sencillo. De antes de ir con retroexcavadoras, llegar con el estado y separar la paja del trigo. Entender que adentro de esos campamentos viven menores de edad y buscar soluciones que permitan brindarles una ayuda.

A los chilenos se les olvidó que acá también tuvimos dictadura. Bastan un par de conversaciones con personas que vivieron esos años oscuros, para que comiencen a aparecer historias de familiares, amigos o vecinos, que arrancaron a Argentina, Ecuador, Venezuela, Canadá, Suecia y tantos otros países que nos abrieron las puertas, nos dieron cobijo y nos permitieron recomenzar.

A Mahatma Gandhi se le atribuye una frase que encapsula su creencia en la primacía de la conciencia individual sobre la opinión de la mayoría: «En asuntos de conciencia, la ley de la mayoría no tiene lugar».

Devolver la paz a las poblaciones, erradicar de manera ordenada los campamentos y buscar las formas de integrar a los migrantes en nuestra sociedad, defendiendo con fuerza que en la suma y la resta, las sociedades consiguen el desarrollo con una migración ordenada, sería algo esperable por alcaldes que provienen de la izquierda.

No es tanto lo que se les pide. Que se hagan cargo del problema, poniendo orden por un lado y abriendo puertas por el otro. Más estado y menos retroexcavadoras. En el fondo que intenten no parecerse a Rodolfo Carter de La Florida.

Por Nicolás Aravena – Migrante en Québec – Canadá.

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